domingo, 14 de febrero de 2016

CLEO ... CORAZÓN DE ALGODÓN!



He intentado escribir muchas veces esta entrada, pero la falta de fuerza o las lágrimas me lo han impedido.

Hace poco más de un  mes mi pequeña familia, que no distingue especies, cambió y parte de mi corazón  murió un poco.

Recuerdo cuando la vi, una pequeña criaturita que cabía en la palma de la mano, de ojos grandes y tan vulnerable, casi no tenía pelo y llevaba puesto un tutú sucio de muñeca. Habían pasado dos semanas de haber perdido a mi Lila, por una negligencia veterinaria y de pronto ahí estaba, esa pequeña cosita escaló hasta mi cuello y empezó a lamerme, como lo hizo todos los días de sus 6 años de vida, se llamaba Cleo y era mi chiquita.

Nadie, o muy pocos entienden lo que se siente perder una mascota, cada uno le da un significado distinto a su relación, para mi ella era mi cable a tierra en mis momentos más duros, en los días de mayor cansancio, bastaba con verla, con que haga un escándalo al oírnos llegar y que nos llene de lamidas o que se eche pancita arriba.

La Cleo estuvo en el consultorio sus primeros meses de vida, dormía en una cajita de zapatos en mi escritorio, algunos pacientes también eran de su club de fans, hasta que empezó a crecer y le prohibieron el ingreso.

Ella estaba en todas partes, los fines de semana llegaba con Freddy afuera de mi oficina, y me esperaban para salir a pasear, ella se paraba en sus dos patitas contenta de verme, y yo sentía que en ese lugar pertenecía.

El tiempo pasó, la hicimos parte de todo, fue dos veces a la playa con nosotros, disfrutábamos verla correr detrás de los cangrejos, de los patillos y hacer huequitos en la arena o solo correr tan lejos que se volvía un puntito en el horizonte hasta que la llamábamos y volvía.

La Cleo era parte del Freddy y de mi, en sus "cumpleaños" le comprábamos croquetas, en la Navidad, mis suegros le mandaban siempre algún juguete, nos encantaba tomarle miles de fotos por lo linda y dulce que era, la gente nos asumía con una FAMILIA.

Mi dulce Cleo conoció a muchas personas que pasaron por mi vida, unas pasajeras, y otros buenos amigos que perduran y que ella también aprobó en la manada extendida. Le costó duró adaptarse hace más de un año y medio a dejar de ser "única", el perro callejero más tembloroso, nervioso y loco se cruzó en nuestro camino y con mucha paciencia y lágrimas de frustración se ganó nuestro cariño, con el pasar del tiempo un lazo se creó entre los dos también y al final terminamos siendo dos parejas en un mismo departamento :)

La gente no entiende cuanto duele la finitud, la mortalidad, la desaparición de un ser que amas, menos si este es "solo" un perro, para mi NO LO ERA, era mi chiquita, la ternura de mi hogar, la que me acompañó cuando estuve enferma y caminaba a mi ritmo con un bastón en la mano, por la que casi me doy de trompones con una vecina jajaja. La que nos vio pelear, llorar y reconciliarnos miles de veces, era nuestra compañera de ocio, de paseo, era nuestra bebita.

Un 10 de Junio vino y un 10 de Enero, sólo su corazón dejó de latir de un momento a otro, hasta ahora me parece absurdo, el doctor cree que fue un infarto causado por la pirotecnia, YO TODAVÍA NO LOGRO ENTENDERLO, me cuesta estar en la casa y no sentir su pelito musgoso, ni sus ladridos estridentes que ensordecían, me cuesta ver los pañales que sobraron y que le poníamos para que no dañe el piso de madera, y la hacían ver tan chistosa, me cuesta no tenerla.

Es extraño pero cierto, lo que me dijo Freddy sobre nuestro Rooney,  "pensamos que nosotros lo rescatamos"..... quien diría que si no hubiera sido por esta criatura salvaje y dulce, este mes habría sido imposible de llevar, EL NOS RESCATÓ A NOSOTROS""

Si tienes animales, ámalos, respétalos, hazlos  parte de tu familia, como ellos lo hacen contigo, es duro pensar que no estarán pero estoy segura que donde esté mi Cleo, se habrá convertido en un enorme rayo de luz calientito y acogedor como lo fue con nosotros.