viernes, 6 de abril de 2012

LOS AEROPUERTOS SON...



Para mi los aeropuertos son sitios de paso, un lugar necesario para sentir... si te sientas en una de las mesitas de la cafetería local y pagas exorbitantes precios por un capuccino re desabrido basta!!! Tienes el paso libre para observar con atención como una película de dramas humanos pasa frente a ti. El Martes 3 de Abril, mi prima La Pollo se fue, partió para Italia con una cajita llena de amor, llena de recuerdos chiquitos de una familia que renga y coja funciona y camina a su extraña manera. Cuando llegué la vi rodeada de gente, todos me parecían fantasmas, podía ver a través de ellos, nada me importaba, era como si mis ojos fuesen una cámara que solo tomaban con un zoom la cara de mi prima. Quería que se quedara en mi mente su figura, sus ojos claros color miel que luchaban por no llenarse con sal de los mares, su cabello rizado que le llega hasta el pecho, su corazón bueno que había puesto en remojo por una semana para cegarlo y ensordecerlo, quería mantenerlo dopado. Luego el abrazo, la despedida uno por uno, cuanto nos dice un abrazo..... son un reflejo de las relaciones, son una forma de darte cuenta a cuantas millas o centímetros estás del otro. Las dos nos volvimos una por primera vez.... hemos crecido juntas, hemos vivido tanto juntas, pero nunca nos tocábamos, somos demasiado "duras" como para demostrarnos afecto de esa forma... pero en ese momento las mujeres de piedra se volvieron de arcilla negra y roja que no querían despegarse. Luego se fue agitando las manos y tragándose sus lágrimas, sonriendo como todos forzadamente. Su amiga Carlita y yo no pudimos contenernos.... solo dejamos de llorar cuando habían pasado 15 minutos. No me fije como nos veían, no me importaba solo quería llorar. Decidimos implícitamente sentarnos en la cafetería de arribos internacionales, la gente compraba flores, globos llenos de inscripciones que decían "bienvenid@ tí@ Susanita, Pedrito, Chenchita", esto solo lo he visto en el Aeropuerto Mariscal Sucre, los ecuatorianos amamos expresarlo todo, somos empalagosos si se quiere, nos alegramos y lo demostramos, somos cálidos, en otros aeropuertos quizás más fríos porque no viven el drama de la migración, la gente solo parece un grupo de hormiguitas que toman su maleta y cierran la mirada hasta llegar a la puerta y tomar un taxi. Aquí la gente se llena alrededor de las cintas haciendo una calle de honor, con cara de alegría, con cara de incertidumbre quizás porque no saben como iban a regresar sus "seres queridos". Es que todos los viajes nos cambian, nos mutan, nos quitan y nos dan. Los aeropuertos son sitios donde el amor se hace evidente, donde las esperanzas afloran, donde las distancias se sienten, donde le entregas al destino un ser humano que al regresar posiblemente será otro diferente!!!