domingo, 17 de octubre de 2010

FRENTE AL ESPEJO...


A veces cuando estoy dormida,
se me escapa el aliento
y vuelvo a recordar a la mujer
que se había tragado a todas las mujeres,
esa que caminaba con sus zapatos de cuero desgastado,
su cartera de flores y que dejaba una estela de fuerza al pasar.

Recuerdo a esa mujer que no tenía miedo de reirse a carcajadas,
y quería tragarse al mundo de una sola bocanada,
recuerdo a la mujer que se escabullía de los barrotes de su casa,
haciendo peripecias para poder vivir.

La recuerdo COMPLETA,
con esa elegancia que le daba su informalidad,
su cuello largo de cisne que movía de un lado al otro su cabeza loca,
la recuerdo a veces siendo un personaje,
convirtiéndose en en la estatua, el poema o la pintura
que el artista quería guardar y se escabullía.

Hoy, luego de tanto tiempo de verlo todo a velocidad,
como si estuviera sentada a la ventana de un tren bala,
me detengo y la miro cuando me paro frente al espejo.

Aún tiene todo aquello que la hace memorable y fuerte,
todavía circula debajo de su piel la sangre del jaguar,
que se esconde sigiloso cuando pretende cazar,
aún corre con lobos y se retira a descubrirse mujer
en los olores de su sexo .

Está aquí la mujer.... está aquí!!!