domingo, 16 de agosto de 2015

LAS VERDADERAS CELEBRIDADES, AQUÍ SON ANÓNIMAS!


Hoy 16 de Agosto del 2015, me topé con Julio Pazos. Cuando te encuentras en la calle con esas verdaderas celebridades, medio anónimas para la mayoría, tienes dos opciones.

1. Te acercas y le pides un autógrafo o como yo... sólo lo contemplas, como detrás de una vitrina, observando que come, cómo se mueve y cómo reacciona. Seguro se dio cuenta, que había alguien que le clavaba la vista sin pestanear.

La primera opción, la llevé a cabo cuando tenía 18 años, estaba esperando entrar a clases en la Universidad Católica, junto con algunos conocidos de medicina, cuando de pronto en el parqueadero de Ciencias de la Educación, apareció este hombrecito pequeño, barbado, calvo y narigón, inmediatamente el corazón me dio un vuelco....Era Jorge Enrique Adoum? .... todo calzaba menos la estatura, con la que me lo había  imaginado, los retratos en los libros, nunca van de cuerpo entero.

Yo entusiasmada, les dije a mis acompañantes ocasionales.

- Es Jorge Enrique Adoum??? 
-Quién es ese?.- Me dijeron. 

La decepción de ser la única emocionada y la poca probabilidad de que me saquen de la duda, fue despiadada, tenía que saberlo.

Entonces, con 15 años menos, y por tanto menos pudor, tome aire y me acerqué!

-Buenas tardes señor.... es usted Jorge Enrique Adoum?

Regresó a mirarme, un poquito sorprendido.

-Si m'hijita.

Sólo sonreí y le dije:

-Me puede dar un autógrafo?

-Claro... y sabe usted quien soy yo?... si es tan jovencita...

- Si!!!, mire aquí tengo un poema suyo... "No podrán atarnos" ...

Saqué mi diraio y me lo firmó sonriendo!

- Siga leyendo siempre!

Le he hecho caso.

lunes, 10 de agosto de 2015

QUE NO SE BORREN LAS RAYUELAS!




Es fácil perderse,
quien se conoce y habla con uno mismo,
tiene una cadena que ata al corazón,
con eso que le queda de niño,
pero al crecer, la cadena se nos enreda,
las rayuelas se borran del piso,
los deberes se imponen,
los relojes se trastocan,
el conejo que está siempre tarde
se nos cola en la vida,
y en vez de caminar pateando piedras y silvando,
empezamos a abrumarnos y corremos,
sin detenernos,
los espacios donde el silencio
nos hacía escucharnos, desaparecen.

Las "escondidas" se nos esconden,
los "Mambruces"se nos fugan,
y dejamos de jugar.

Había una vez una niña.....
que cantaba,
que escribía,
que dibujaba,
mi propósito es...
colocar de a uno los eslavones
que me conectaban con esta guagua,
que sé que detras de todo esto que pasa,
cuando te vuelves adulto,
sigue riéndose a carcajadas
organizando alguna nueva travesura que la hacía feliz!