lunes, 20 de septiembre de 2010

A MIS PACIENTES!!


Las alturas aparecen y desaparecen en estos días,
el vértigo me sepulta en un hoyo del que salgo con una liana
que me saca de un tirón para no ahogarme.

Los golpes que recibo de un costado me han knockeado,
escuchar y resolver, estar sentada recibiendo la tristeza,
secando con una enorme manta,
las lágrimas de la gente que se convierten en parte de mi vida,
el empezar a encajar en un lugar de la suya
como ficha faltante encontrada.

Evitar que se formen mares enormes con tanta agua salada
que crean las mareas del sufrimiento,
agota lentamente.

Tarde o temprano,
mi papel de madre, amiga o hermana suplente,
debía dejar a flote mi vulnerabilidad,
pero no me arrepiento.

No hay maravilla más grande
que la de ver la bondad a los ojos,
la necesidad de crecer y de ser mejor ser humano,
no hay dicha más grande que la de recibirlos con un abrazo,
y no hay sensación más cálida que la de verlos avanzar,
caminar y algunos hasta volar.

No hay tarea más gratificante que la de ser sanadora!!!