martes, 23 de septiembre de 2014

LO BUENO DE LA ADOLESCENCIA ES QUE ... SE TERMINÓ HACE TIEMPO!



Nos trae la memoria el dulce y el amargo recuerdo de una edad pasajera, que se fue... a Dios gracias, porque nunca he participado del delirio colectivo de pensar que la adolescencia fue la mejor época.
Porque en esa parte del camino, fue cuando tuve que rearmar mi estructura rota y aprender a soltar mis alas, atadas por la disciplina, de quienes esperaban que sea lo que NUNCA SERÉ.
No participé de rituales mágicos de paso que nos cambian la vida, no era del grupo de sonrisas falsas y populares, no era tampoco estrella del deporte, creo que la adolescencia pasó por mi, más que yo por ella.
No comparto aquellos afectos que son un reflejo ideal de algo que nunca pasó, lo único que recuerdo es que siempre me sentí pieza de rompecabezas equivocado, la niña que no encajaba y no  tenía las expectativas futuras de maridos tipo príncipe azul, de bebés rosados y dulces o del perrito acostado cerca de la chimenea.
Mis proyecciones exóticas para muchas de mis pares, y por demás posiblemente depresivas eran las de estar sentada frente a una computadora, escribiendo libros con una taza de café de un costado del escritorio, y un tabaco delicioso en la mano, sola.
La vida me ha hecho viajar por caminos impensables, ahora tengo un compañero, cosa que no pensaba encontrar , pero que es igual o más complejos que yo, lo que explica porque nos entendemos y porque decidimos crecer juntos. Un poco en juego le suelo decir que tengo todo lo que nunca esperé: incluso la chimenea y dos perros a falta de uno!!!