martes, 30 de noviembre de 2010

TROZOS DE UN ROMPECABEZAS!


Mis recuerdos están trizados en miles de pedacitos sin sentido,
algunas veces nuestro corazón guarda trozos de cosas que estuvieron ahí por algún motivo escondido,
no te pasa que a veces detrás de las ventanas de tu auto,
las imágenes de épocas pasadas te asaltan súbitamente?
A mi me visitan con frecuencia,
la mayoría tienen cara de niños perdidos buscando a su madre,
otros son pequeños Jims Morrisons que intentaban a toda costa tragarse la vida de un solo bocado,
otros solo greñudos sin Dios ni Patria que he vuelto a ver y
se han estancado entre sus propias melenas y no dejar que la adolescencia se les vaya.
Estos trocitos de historias sueltas,
que hoy parecen pertenecerle a una mujer distinta no se equiparan
con el presente y los recuerdos dulces que hace 3 años 3 meses tengo y no se borran.
Lo tierno del primer encuentro.
Lo amargo de la primera pelea.
Lo encantador de conocerse.
Lo hermoso de compartir la misma noche y las mismas sábanas.
Todo no se compara con la felicidad del amor que siento por ti y que me das de vuelta!!!

ARROJANDO PESOS


La cobardía es una enfermedad que se disfraza de compleja sin serlo.
Levantarse en las mañanas empezó a volverse parte de una rutina amarga, el aceptarlo se convirtió en el tema tabú de mi propio mundo. Hoy me di cuenta que hace tiempo no tengo referentes sobre mis emociones, el sentirse un fenómeno a veces me ha perseguido como una etiqueta que quizás yo sola me he impuesto.
A veces todos debemos pasar por épocas de mutación, de transición, de cambios, sin darme cuenta recién a mis 28 años estoy empezando a decirle adiós a la niñita rebelde que se peleaba con el mundo para poder comunicarse.
Mi vida ha dado un giro completo, SOY ADULTA, les parecerá raro que yo lo diga, pero lo cierto es que no existe una edad universal para crecer.
Me ha costado deshacerme del equipaje que he cargado durante tanto tiempo, de los miedos, los insultos, el maltrato, la agresión. Todo eso ahora me parece ser solo una remembranza de una vida pasada, solo un rezago de alguna historia que hoy parece de ficción y de la cual ya no soy protagonista.
Será que sin darme cuenta tenía miedo de crecer? Quizás Peter Pan me amarraba en mis sueños con algún grillete para no dejarme ir.
Los cambios son agresiones al confort al que uno se acostumbra, pero no hay nada más peligroso que el acomodarse placenteramente sin retarse todos los días un poco.
En el momento que el escribir se convirtió en una tarea mecánica algo dentro de mi me alertó del peligro, mi lado salvaje estaba desapareciendo, lo cotidiano, lo rutinario, lo inútil de los horarios había minado a la aventurera que siempre he sido.
No es imposible conseguir que todo lo hermoso que te hace ser tu y crees haberlo perdido, regrese. El primer paso es estar conciente de que solo de ti depende, el enfrentarte a ti mismo y decirle adiós a todo lo que ya no sirve, y darle la bienvenida a tus nuevos gustos, la nueva forma de encontrar placer en las cosas que te hacen feliz y que posiblemente antes pensabas imposibles. Para descargar el peso de los morrales viejos que ya no sirven lo único que debemos hacer ES ACTUAR!!